Como su nombre lo indica, es un sistema en el cual el motor eléctrico de la bomba varía su velocidad o revoluciones por minuto a través de un control electrónico.
Imagine usted, por increíble que parezca, que su auto solo tiene una velocidad y que el motor tiene dos estados: apagado y encendido a 3600 revoluciones por minuto. Para ir a cualquier sitio en este auto imaginario, habría que encenderlo, y dando un arrancón brusco trataría de alcanzar su velocidad máxima. Como usted esta manejando en una zona de 60 km./h máximo, al llegar a esa velocidad, apaga el motor. El motor mantendrá su velocidad un corto tiempo y comenzara a parar. Al llegar a una velocidad en el que los coches detrás de usted se comienzan a desesperar, digamos 40 km/h, habrá que volver a encender el motor, para volverlo a apagar cuando vuelva a llegar a los 60 km/h.
Tener un coche así sería terriblemente enfadoso para usted como chofer (¡imagine el dolor de cuello!).Con los arrancones y paradas consumiría mucha más gasolina, se acabaría el motor, y todo el tráfico se movería a empujones. Es, en resumen, una forma ineficiente de operar.
Ahora, cambie el consumo excesivo de gasolina por el de electricidad, el desgaste del vehiculo por el desgaste de la bomba, el encendido y apagado del motor de combustión interna por el eléctrico, y tendrá una idea clara de cómo funciona todas las bombas tradicionales.
A diferencia de un motor de combustión interna, el sistema electromecánico de una bomba habrá sido muy difícil de controlar de manera práctica y económica.
Hoy gracias a los avances en la electrónica de potencia y a la integracion de componentes industriales, SAMSA ha creado sistemas que controlan la velocidad de la bomba.
A través de controles industriales, variador(es) de frecuencia y un sensor de presión, aunado a la programación necesaria para mantener la presión de salida constante sin importar el numero de llaves o servicios que se utilicen.
Usted no tiene por que preocuparse por la complejidad técnica detrás de este concepto. Sólo debe saber que el sistema se regula sólo y que le garantiza agua de calidad con un flujo de agua a presión constante siempre para bañarse, lavar, filtrar agua para potabilizarla y hasta disfrutar de comodidades como el refrigerador con fabrica de hielos o el lava trastes; que muchas veces no adquirimos porque sabemos que una baja presión no permite su funcionamiento.